Cosita Rica...: Estafa en el Metrópolis (Barquisimeto)

martes, 20 de mayo de 2008

Estafa en el Metrópolis (Barquisimeto)

La gran mayoría de los compradores que temen por su integridad acuden a los grandes centros comerciales de su localidad porque estiman que hay mayor vigilancia, seguridad para su vehículo; por lo tanto, la posibilidad de que sea víctima de un hurto o robo es mucho menor.
Pero esto realmente no es así. Les alerto de una sofisticada manera que ahora existe en el Centro Comercial Metrópolis recientemente inaugurado en el oeste de Barquisimeto, llevada a cabo por jóvenes muy bien entrenados, quienes logran de una manera casi increíble la información numérica de sus tarjetas de crédito y hasta hacen que el entrevistado, generalmente personas de edad, firmen una solicitud para el estudio de una nueva línea de crédito que les llevaría a obtener una Tarjeta de Negocio con un nombre en inglés de “Business Card”.
Estos jóvenes bien vestidos a todas luces parecen honestos. Nadie pensaría que fueron entrenados para hacer el mal y explotar una característica muy común en los venezolanos: la falta de malicia.
Saben muy bien seleccionar a sus victimas, en especial a los que lucen preocupados y apurados por llegar al CC a obtener algo y les piden “un minuto de su tiempo”. A la victima les ofrecen esa maravillosa Business Card que pueden usar para créditos de línea blanca y marrón, adquirir computadoras, financiar viajes de turismo y hasta para costear operaciones de cirugía plástica. Todo eso a un interés muy bajo. Pero para hacer el “estudio” ellos te piden, de diversas maneras, el número de la tarjeta de crédito, que antes de los 7 días se comunican con el resultado de su decisión. Lo que te ocultan está detrás de la planilla. A los 2 o 3 días te descuentan de la tarjeta de crédito 568.000 Bs (568 Bs F). Si llamas a Guayana Business Corp en Valencia, ellos muy claramente te responden que “Ud. autorizó ese descuento”, cuando en realidad nunca te lo llegaron a mencionar durante el minuto de la entrevista.
Allí comienza el martirio de la víctima. Cambiar de Tarjeta de Crédito requiere de casi un día en el banco. Denunciar el fraude en la Brigada de Delincuencia Organizada del CICPC toma toda una mañana. Hacer la denuncia en el INDECU requiere de toda una tarde y a la final, como es culpa tuya, por haber suministrado tu información, que en pocas palabras se traduce en “por pendejo”.
Al ir a cada una de esas instituciones y explicar que todo se trata de un fraude bien montado, todos entienden tu situación, pero poco pueden hacer para deshacer lo ya tramitado con tu tarjeta de crédito. Al final los barquisimetanos y quién sabe en que otras ciudades del país están montando este sofisticado fraude, la victima se queda robada y defraudada por tanta maldad. Sólo te queda la vía penal si acudes a la Fiscalía de la República e inicias una demanda con la asistencia de un abogado. Pero este procedimiento es largo y la cantidad que se puede recuperar en verdad es pequeña, pero si se considera el número de personas a quienes han llegado a timar podríamos hablar de muchos millones.
A pesar de que en el banco reconocen que este tipo de fraude esta ocurriendo todos los días pocos se atreven a llegar hasta las últimas consecuencias.
Yo he sido uno de los afectados y reconozco que fui un pendejo al dar los datos de mi tarjeta, pero me quedan los medios de comunicación impresos y electrónicos para denunciar esta ofensa que nos están haciendo en nuestras propias narices y en un Centro Comercial de recién inauguración que nunca pensé que podía prestarse para albergar a este tipo de gente que sin escrúpulos te endeudan sin prestarte ningún tipo de servicio. Sólo se aprovechan de tu buena fe para endeudarte con la institución bancaria que te otorgó la tarjeta de crédito. Por ello le advierto: evite ingresar al “Club de los Pendejos”.
Lamentablemente tendremos que aprender a desconfiar de todo el mundo y la confianza en un sistema que caracteriza a todo buen país, estamos en peligro de perderla.
Nelson L. Daló (e-mail: ndalo@ucla.edu.ve)